::: Me costó un Perú :::

Siendo una comensal que habita en Uruguay durante todo el año, es inevitable empezar esta nota comentando sobre el precio de esta cena! Arrancamos pidiendo pisco, por supuesto! Probamos todas las versiones, el clásico sour, el de maracuyá y el  que viene con hojas de coca. Muy ricos todos y carísimos! Arrancamos en $3000 pesos con la primera ronda…El mozo explicó que es un pisco especial que traen de Perú y bla bla… La primera pregunta que me saltó en la cabeza, fué si lo traían caminando!! El mozo se rió, porque en el fondo pensaba igual!

Superado el primer susto, me concentré en leer la carta y debo confesar que no entendí nada! Realmente para el que no esta familiarizado con esta cocina, es necesario un diccionario “peruano-uruguayo”. Por suerte el mozo se ofreció a explicar. Está lleno de nombres como Nikkei, chaucha, choritos, chalaca y otros que no retuve… Pero debo decir que sus explicaciones fueron buenísimas por supuesto seguimos todos sus consejos. Ahí ya se vislumbra el buen servicio.

Pedimos de todo! O más bien casi todo lo que estaba en la carta. Un barco que venia cargado de sushi una delicia y por supuesto otro con degustación de ceviches y tiraditos, que nos dejo sin aliento. Además de un pulpito al olivo, Unas vieras que venían en cucharas y Todo esto entre más pisco y pisco, que iban sumando ceros a la cuenta.

La comida es tan rica que el precio pasa a segundo plano. Tal vez lo menos atractivo es el lugar, sobre la ruta 10, que en pleno verano es súper ruidosa. Aunque el ambiente afuera está bien logrado y uno logra casi abstraerse de los autos.
Finalmente pedimos la cuenta, sin pedir postres. Es que este pobre Peruano esta ubicado al lado de los helados más ricos de Punta (Volta), así que es un must comer el dulce al lado.
Nos fuimos riéndonos (no nos quedaba otra!) del precio y felices por haber comido cosas tan ricas.

Sipan/ Ruta 10. Manantiales/ tel: 24 77 52 19
6 personas $u 15.000
1 dólar = 19 pesos

:::: Un fuerte Abrazo:::

Cuando le preguntás a un inglés porque tienen el pasto tan verde y prolijo, te dicen que porque hace 400 años que lo venimos cortando…
El abrazo entra en su cuarta temporada y se nota.  Con la seguridad de un camino recorrido y look renovado, estrenando una parrilla al fondo del local, que además de hacerlo más lindo suma un plus a los sabores de la carta. Ver un fuego prendido, da una calidez especial.
Llegamos  un tanto hambrientos y decididos a comer rápido, pero la barra en frente a la nueva parrilla (y horno de barro) es súper atractiva, así que hicimos una primera parada ahí con una botella de  Sauvignon Blanc, en copas riedel. Sin duda son divinas al tacto y es un detalle que suma.
Ya en la mesa, atacamos las entradas. Pulpo ó más bien “Cacho” de tentáculo súper tierno cocido de la manera tradicional, pero calentado a las a las brasas terminado con pimentón y sal entrefina. Acompañado con la clásica rodaja de papa, servida con piel pero hecha al horno. Una delicia.
También,  ceviche totalmente rusticón en su aspecto, que probé un bocado y me encantó. Pero por lejos lo mejor de las entradas fue el foie gras. Que un acto de egoísmo total, anuncié que no iba a compartir y por suerte así fué. Estaba realmente espectacular! Además de que no es un ingrediente que se encuentra con frecuencia en las cartas uruguayas.
Para el plato, seguimos los consejos de Fede Gasparri (chef y dueño), que es  un fanático de los pescados y tenía una brotola casi recién pescada deliciosa. Hubo cambio de guarnición y vino con el puré de habas con queso de cabra y menta, que en realidad acompañaba el ojo de bife. Me encanta cuando se pide un cambio y la moza dice sin dudarlo: claro! Y no esa respuesta que muchas veces escucho por ahí ” lo consulto con el chef”… Gracias!
También probamos el Risotto de chipirones y pulpo, muy bueno.
Al postre no llegamos, porque la cena se vio interrumpida sobre el final, por los bebotes que durante todo este rato dormían plácidamente en el carrito al costado de la mesa… Pero me tomé al estribo un delicioso café expreso con un petit four de chocolate blanco y coco, que cerró el sabor de la noche.

El Abrazo Manatiales/ Tel: 42 77 41 40/ www.elabrazorestaurant.com

4 personas. $ 6600.

1 dólar = 19,7 pesos

Enero 2012

::: El secreto mejor guardado :::

 Una parte del éxito ya estaba asegurado, al aceptar una invitación, para comer en lugar, con la premisa de ser casi clandestino, que solo recibe unos pocos comensales por vez y cuya anfitriona, es una cocinera extranjera.

Efectivamente ubicado en el medio de un barrio que de noche posiblemente jamás transitaría, tocamos timbre y nos invitaron a subir.  Ya desde ese momento me pareció estar de viaje. Diferentes ambientes armados para la ocasión, y una cocina a la vista . Su anfitriona ya vestida de cocinera, o algo parecido, nos recibió y desde ahí uno empieza a hacerse todo tipo de preguntas sobre ésta encantadora mujer, con acento extranjero, lo cual para muchos, seguramente la haga aun más encantadora.

Lo ofrecido era en un menú de pasos, con vino mendocino incluido. El tinto queda en la mesa y el blanco dentro de la heladera y se lo pedís a la moza cuando necesitas un refill. No pidan bebidas colas, no las van a encontrar (gracias!)

 Se me hace difícil describir detalladamente de que estaba compuesto cada plato. Primero porque todo fue llegando sin haber leído un menú, cosa que me pareció buenísima, que al final de un largo día de trabajo, alguien pensara por mí. Segundo porque tiene un estilo de cocina al que no estamos para nada acostumbrados a consumir, con ingredientes poco habituales para estas latitudes. Sospecho que muchos de ellos, vinieron dentro de una valija, recopilados como tesoritos en diferentes partes del mundo.

El primer paso eran unas empanaditas fritas o mini won tons con un relleno delicioso y  una salsita oscura, que juro no tengo idea que era, pero me resultó deliciosa. Había un genial contraste picante – dulzón.

Al rato llegó la sopa de miso “casero” como lo describió su creadora, con un toque cítrico y nada de tofu o algas, pero igualmente rica.

Luego una brochette de atún con ananá y una ensaladita fresca y crujiente. Personalmente fue una gratísima sorpresa encontrarla tan picante. No recuerdo haber comido otro plato así en Montevideo y me fascino!

Finalmente llegó un cerdo salteado y camarones flambeados, acompañados de unos  fideitos espectacularmente finos y al dente, que completaron el viaje.

El postre tal vez fue lo menos “wow”, aunque lo comimos como tal. Era una especie de helado de banana batido, espolvoreado de hierbas y “confetti”, un toque bien divertido.

Entre paso y paso pudimos interrogar a nuestra anfitriona, cosa lógica, ya que uno no puede hacer más que preguntarse y preguntarle, como cuernos se le ocurrió terminar viviendo en Montevideo? (especialmente siendo oriunda de la isla de Reunión!) La respuesta fue simple: por amor.

Sinceramente esperamos que este amor tenga tantos condimentos y especias atractivas, como la cocina de Elsa, así nos pueda seguir agasajando. Eso si, habrá que descubrir dónde!

Cuisine Secret/

Menú de 5 pasos y vino $ 800 por persona

1 dólar = 18,2 pesos uruguayos.

EL ABRAZO ::::: Jardín de arena

Se inaugura un nuevo circuito al borde de la ruta 104, sumando aquí otro restaurante hippie chic a la noche del este.
Si bien es un área cercana al ruido de Manantiales, hasta el momento no está muy poblada, y está bueno ir descubriendo en la oscuridad de la noche las luces que anuncian el abrazo.
La carta hace hincapié en los productos del mar, con una parrilla móvil en el jardín que le da un atractivo especial.
Muy buenos los alcauciles con mozzarella fresca y tomates cherry, aprovechando que están al final de su temporada. Ofrecen una degustación de tapas, que para quienes estén indecisos incluye delicias como lengüitas de cordero a la vinagreta, vieiras a la parmesana, rabas de chipirones y salmón curado, entre otros.
Atendido por su propia dueña, Lucía Sosa Días -la atención no puede fallar-, la cocina está a cargo de Federico Gasparri. De esta manera matrimonio y noches de gastronomía se unen para dar a los comensales una nueva propuesta en esta casa-restaurante, que abre sus puertas por primera vez este verano.

Manantiales Ruta 104 (casi ruta 10), tel. (042) 774140/ 099 666845. Abierto todas las noches de Dic a Mar. Entrada, plato, postre $ 960